Archivos para 26 marzo 2011

Para Elisa. Arruinado por mi.

Es historia la mía, es historia la nuestra, la de mi vida con Elisa
Y así como vino a mi, así como vino ella cambio en mi algo.
Y así como la veía yo con los ojos del amante, y así como me veía ella con los ojos llenos de amor
Cuando todo era alegría y hermosura
Y cuando nos llamaba la pasión
Que quedo de nuestra historia, que quedo de los dos
Y así como ella vino, así todo cambio
Y fueron de brote en brote, de gota en gota
Como se nos fue el tiempo a ambos dos
Y así como el tiempo se va, no vuelve mas
Y así
En los verdes campos, en los azules mares
Nuestra historia, la de ella y mía, era así
En sus brazos me perdía, en sus labios me encontraba
Y que magia la que brotaba… La que brotaba de nuestro amor
Y en nuestra historia hubo un hiato, dícese que se nos fue la respiración
En un parpadeo (tan pequeño como el tiempo) todo desapareció
Pero es cuestión de… Es cuestión de la vida amar y perder
El tiempo es cruel…
Es en verdad…
Así…
Sin piedad…
En llantos…
En noches sin lunas…
En lo que llamamos amar…
Lo que en verdad se nos va la vida…
Y lo que en verdad se crea el dolor…
Que peor que el corazón herido…
Que peor que quedar sin mas en la vida…
Y así fue como Elisa
Como ella y yo
De mares de sonrisas y océanos de besos
Así fue como ella (tan grande en mi tiempo) como ella y yo llegamos a olvidar, a dejar de ser (lo que no fuimos)
Y así dejaron de valer lo demás, y así dejaron de valer los besos.
Y así dejamos… Y así a no amarnos más.

——————> Escuchen la canción mientras lo leen, así da más power 🙂
————–> Algún día me grabo leyéndola como se debe.

Anuncios

3 comentarios

Otro escritorio, mejorado, menos lerdo.

Si poes, pa’ lante. Arribita esta #adeskbar con todos los lanzadores necesarios 🙂
Y si, estoy enamorado ;D

3 comentarios

El nombre se lo puse yo, pero la historia es mutua.

Esa era mi Dulce, mi niña Ana María, brillante como un Sol y tierna como terciopelo. Pero las nubes del destino me eclipsaron a mi estrella. Cosas de la vida conoció a otro. Cosas de la vida nos alejamos. De repente dejamos de agarrarnos las manos.
Llegaron a mis oídos historias de salidas, anécdotas de sonrisas robadas y labios libres con deseos de labios ajenos. Empezó a doler cuando sus labios empezaron a tener sabor a miel robada, y más aún cuando sus ojos apartaban la mirada cuando le decía sin palabras que la extrañaba.
Un día, después de amar su piel e intentar calentar su alma, me di cuenta que no era mía, que sí lo fue, ya perdí su corazón.
Y así pasaron los dias, estáticos y nublados, con los labios de Ana mas fríos que nunca, con su piel alejada, junto a su alma y corazón al lado del otro. Decidí así darle fin a nuestro dolor, con un adiós tan perpetuo como lo fueron sus lágrimas en mi mente, con un arrepentimiento tan largo como lo es el pensamiento que, después de tanto, nos equivocamos.
Nótese que a luz de Luna nos dijimos lo arrepentidos que estábamos y a voz de otros, me enteré de la verdad, infeliz en brazos de otros  e infeliz en los míos, Ana, mi dulzura, mi cielo, mi musa e inspiración, te condenaste a ti misma al perder el amor.
Ana, perdiste la dulzura, ¿A brazos de quién? ¿Quién te amará? Solo eso te pregunto, piensa tu respuesta y respondete a ti misma. Averigua en donde perdiste tu dulzura, dícelo a tus futuros amantes y ayudalos a encontrarla, pero no me incluyas, yo me fuí ya.

1 comentario

Que lo titule ella

ADVERTENCIA: La siguiente historia contiene elementos de realidad, los sentimientos, situaciones narradas y conclusiones aquí leídas se pueden interpretar de la manera como quieras, pero al final, es tu mente la que elige lo que realmente paso. Los nombres en cambio, son inventados/elegidos porque me gustan.
—————————————————————————————————

Marisol, Daniela y Alejandra, todas juntas y separadas, todas fruto de una vida de no saber lo que era amar, cada una especial, cada una toda una dama, haberlas conocido fue mi placer, bendición y castigo. Cada uno me enseño una parte del corazón mio que ni conocía, pero en fin, todas eran un pasado distante, sin mucho que dar a mi futuro y quitándole mucho a mi presente… El corazón no llega a olvidar realmente, me di cuenta con ellas.

Pero fue esa niña, Dulce María le llamaban, su primer nombre siendo Ana, el apodo era por cariño, por esa ternura de su sonrisa, por la suave caricia que era su voz, por el silencio tan profundo de su mirada y cosas que no me acuerdo, o que no quiero recordar.
La conoci por accidente, o por cosas del destino, simplemente de reojo supe que era para mi, al hablarle de mi vida y saber yo de la suya, me entere que no era así. Yo que ya hable de tres mujeres, ella me hablo de uno solo, que con su punto de vista agrio, su adicción al cigarro, su amor a la poesía abstracta logro enamorarla, logro enseñarle o que era vida fuera de su palacio de flores, le mostró lo que era amar solo para quitárselo todo, dejarla sin inocencia, corazón y pensamiento. Según ella, el coloco en su mirada la tristeza, luego de enseñarle la máxima felicidad, el le mostró lo grande del mundo, solo para dejarla ahí, abandonada.

Yo le hable de otros poemas, tantie con ella fantasias de amor, consegui sacar de su risa ternura, consegui tocar algo en ella. Y ahi empezo pues, en solo una hora de charla, sabiamos el pasado de cada uno, sabiamos el presente y, queríamos ver si había juntos un futuro.
Bueno les miento. Fueron días seguidos viéndonos, semanas estando juntos, meses compartiendo sonrisas y un año nos tomo, darnos cuenta de que nos deparaba el amor.
El tiempo con ella pasaba tan lentamente y a la vez tan rapido, los minutos se hacian horas, que pasaban sin clemencia para mantenernos separados. Que puedo hacer, me enamore de ella, de toda ella, de sus cualidades, buenas y malas, de sus acciones, con o sin sentido y, de sus besos con labios dulces sabor a canela. Si, esa era ella.

7 comentarios

Escritorio – Marzo

Pa’ lante vale, quedo pésimo, pero me gusta.
El conky esta fuera de lugar, pero si el no me avisa que estoy matando la pc, ¿Quíen lo hará?
Saludos.

5 comentarios

Alegría al Azar.

Esto señores, señoras, es una anécdota al azar. Elegida porque fue un paréntesis en mi apatía, un break en mi desinterés y en parte, algo que me lamento.
En estos días, en el transporte público (AKA camionetica) me encontré a una muchacha. Una perfecta desconocida, y que sin embargo, tenia la sensación de haber conocido toda la vida. Se sentó al frente de mi, al lado del conductor, y no dejaba de verme, y pues, para variar, yo no dejaba de verla. Me imagine hablándole, pero equis, seguí en lo mío de no hacer nada. Cuando un amigo que estaba a mi lado se bajo, ella se sentó en su lugar. Pensé en quedarme callado hasta que sus palabras rompieron el silencio mental que ocupaba mi mente con un simple “Acá es mas cómodo que allá”. Épico. Le hable de lo mismo que hablo con mis amigas: Nada en particular. Simplemente haciendo lo que mejor hago en la vida, la hice reír. Que risa tan bella. Se me ocurrió seguir en la camioneta para seguir con ella, era una sensación genial tenerla al lado. Si claro, me enamore de una extraña, que surreal, casi gracioso. Me despedí y me baje, con la extraña sensación de haber cometido un error, no le pedí su número ademas, creo que no era mi día de hacer lo correcto.
Es un mundo pequeño, algún día me la volveré a encontrar. Hay muchas mujeres en el mundo, a otra conoceré por ahí.

Lo interesante es que, al bajarme, se me ocurrió algo poético, que jamás diría en realidad, pero que hubiera sido divertido comentárselo a ella. Le hubiera dicho lo siguiente:

-Oye, hagamos lo siguiente, dame tu número, toma el mio, conozcamonos, pero no me menciones tu nombre y yo no te mencionaré el mio. Sepamos mucho el uno del otro pero con el misterio de no saber como nos llamamos. Por supuesto, puedes tomarme por loco e ignorar mis mensajes o tomarme por poeta e interesarte en mis letras. Es tu decisión.

¿De qué les estaría escribiendo si lo hubiera hecho? Ni idea, pero a seguir con la vida, si coincidimos para hablarnos, algún día coincidiremos para encontrarnos de nuevo.

¡Se cuidan!

5 comentarios