Aburrido y desconcentrado.

Desperté de mi extasís.
Que divertido ese viaje, directo hacia mi propia mente, con sonido envolvente y 3d. Orgasmo sensorial asegurado.

Vomité lo que tenía en el estómago, más un poco de bilis y cosas de colorines estrambóticos, que divertido el viaje y que doloroso el regreso.
Busqué en el pozo de asco al que llamaba hogar un poco más de ese boleto a mi mismo que tanto me hacía falta. No lo encontré.
Sumido en tristeza y en síndrome de abstinencia, salí de mi habitación. Mi hermana ocupada con su novio por teléfono, se escuchaban los alaridos y gemidos que la zorra hacía. Seguro le decía las más asquerosas muestras de lujuria, sana y pura diversión adolescente.

Mi madre había salido, no estaba mucho en casa, trabajaba o se cogía a su jefe, ya no recuerdo que era lo que hacía en ese lugar. Mi padre hacía lo mismo con su secretaria. Somos los locos Adams del mundo real, pensé mientras me reí.

Busqué un trapo para limpiar lo que había salido de mi, completé mi tarea en un rato, mi hermana había terminado de cogerse a su novio de turno por teléfono y se dedicaba a dar vueltas por la casa, criticando mi estilo de vida, como provocándome a que me metiera con el suyo. Me ahorré las palabras, no estaba de humor para hablar, aún extrañaba la línea blanca que empezaba mi carrera al cielo. Me acosté en mi cama, aún olía a sudor de la última chica que estuvo aquí, y se veían algunas manchas rojas que delataban lo que pasó.

Tengo esta malsana obsesión por hacerles daño mientras lo hacemos, pero bueno, cada quien con sus vicios.

Salí a buscar más de la divertida sustancia que me hacía falta, mi hermana me había dicho que me tardará, que tendría visitas y no quería estorbos por ahí. Le dije puta y me largué. La gente me miraba raro, los vecinos ya conocían mis hábitos y me habían tachado de “escoria de la vida”. Los miraba con odio mientras caminaba. Llegue al antrucho donde vendían mi polvo de hadas, compré suficiente para mi y mi ego y anduve por ahí. Escogí un callejón al azar y tomé un poco. Así como andaba, vagamente pensé en llegar a casa. Cuando llegue, escuche los sonidos de mi hermana dándose con algún tipo. Decidí quedarme en la sala y tomé toda la sustancia que me quedaba.

Desperté en el suelo, tenía un dolor de cabeza fuerte y olía a sangre y vómito. Subí las escaleras hasta que resbalé casi al final, manchas de sangre, que se dirigían hacia el cuarto de mi hermana. Entre y encontré algo que me hubiera hecho vomitar si hubiera tenido algo en el estómago: Mi hermana en su cama, desnuda y con los senos llenos de sangre, con una herida en el vientre por la que salían sus tripas y el rostro congelado en una mueca de miedo y dolor. Me acerqué asustado a la escena, sin entender nada, y con la cabeza palpitándome de dolor. Me subí a la cama, llenándome de sangre y del otro lado vi la ropa que había usado cuando salí. No me fije, pero estaba con una camisa y un pantalón distintos. Seguía dando vueltas mi cabeza cuando decidí ir al baño a refrescarme. Las machas de sangre que dejaban mis pasos me asqueaban y cuando por fin llegue al baño y entré, vi en el lavamanos algo espeluznante, un cuchillo que mi padre me había regalado para mi cumpleaños número 12, que había prometido nunca sacar de su funda por respeto a lo que signficaba para el… Ahora estaba manchado de sangre y sin su funda… Terminé de entrar y vi en la bañera otro cadáver, esta vez uno masculino, desfigurado y con varias puñaladas. No quise ni acercármele .

Lo entendí todo, y justo en ese momento lo recordé, con la sobredosis, entre en el cuarto justo en el momento en el que lo hacían… Ambos me golpeaban y yo asustado corrí a mi cuarto, cogí el cuchillo y lo apuñalé a el primero… A ella mientras lloraba la violé y asesiné… El seguía vivo y gimiendo, lo llevé al baño y terminé el trabajo…

Las lágrimas inundaban mis ojos y brotaban por mi rostro, mientras gritaba a todo pulmón maldiciones.

Escribo esto buscando el perdón de quien me encuentre culpable, el mismo cuchillo que me ayudó a matar a dos personas, me ayudó a matarme a mi. Escribo esto mientras la sangre me sale por la muñeca izquierda.

Adiós mundo, espero que en otra vida seas menos cruel conmigo y con los que me rodean.

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  1. #1 por moisesesreal el mayo 21, 2011 - 9:16 pm

    Estás loco.
    Me gustó la historia en verdad, y bueno estás loco.
    Ah si, sapegato, estás loco.

  2. #3 por moisesesreal el mayo 21, 2011 - 9:20 pm

    Tú eres el que me tratas mal viste, te odio feo.

  3. #5 por Geilin el mayo 27, 2011 - 9:36 pm

    Sangre, sangre y más sangre me dio miedo menos mal que todo esto lo que escribes y es tu imaginación ¡Que terror! ¡Que loca historia! y si bueno me dio miedo, pero igual me gusto el trama porque todo lo leí con suspenso, que excelente sigue asi mi escritor (:

  4. #6 por Andoni J Abedul el mayo 30, 2011 - 8:45 pm

    Esta buenísimo, pero no entendí muy bien que droga utilizaste.

    • #7 por diegoxter el mayo 30, 2011 - 8:53 pm

      Era un polvo, una sustancia que se esnifla, solo eso recuerdo.

  5. #8 por Mafer Meléndez el junio 14, 2011 - 12:36 am

    Buena historia! Lo sabes!! 🙂 Quiero tener mas para leer!!

Comentáme puejj

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