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Escritorio con actitud Zen

Un tiempo sin hacer nada, pasando el sabor de boca que me produjo la partida de Leslie y arreglando un poco mi vida. Ya estoy inscrito en la universidad (Forever Uceista) y estoy a la espera de encontrarme con una amiga para hablar con ella (cosa de corazón).

En fin, este ha sido tiempo de reflexión, meditación, y más que nada, introspección. Ha sido tiempo de Zen. ¡Que mi escritorio lo refleje!

Arriba un tint2 como paginador, abajo otro tint2 como  barra de tareas y al medio, un adeskbar como barra-de-chucherias varias. Pensé en agregar un conky, pero romperia el delicado equilibrio del wallpaper 😀

3 instancias de thunar abiertas, mostrando mi musica, hellblazer y un ejemplo de la decoracion de ventanas que uso (openbox).

 

Algunos datos del sistemas de la mano de alsi y htop

Finalmente, #thecuevita en  su esplendor, mostrado por Opera 😀

Se cuidan ! Sigan Zen ;D

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El tiempo no perdona, deberíamos hacerlo nosotros.

El tiempo no perdona pues.

Se me fue señores, Leslie Arana.

Yo digo que fueron 3 meses, ella dice que fueron dos, en el fondo sabemos los dos que no fueron suficientes.

Gracias a Dios no es una historia de amor de esas tristes. Es una de esas historias de amor en que el final no es ni feliz ni triste, solo es un final.

Sabíamos que tendríamos que terminar, ella vino acá de vacaciones, y me perdone La Trinidad, yo sabía eso bien, ya la había visto el año pasado venirse e irse.

Esa vez me quedé con las ganas de hacerle saber lo que sentía. De los errores se aprende pues, este año no fue igual, la primera noche ya nos besábamos. El resto es historia.

Ahorita me quejo de las personas que tienen una relación, pretenden ser felices con lo poco que dan o reciben y cuando se acaba, se quejan que no fue suficiente tiempo. ¿Quieres más tiempo? Dímelo a mi, yo tenía los días contados desde el principio. “No, pero es que duramos 6 meses, pero ella estaba insegura, yo no quería bla bla bla” dicen. ¿Qué les digo yo? Aprovechen el tiempo. Una hora a veces nos parece un minuto, un minuto puede durar más de un día. Si te quieres quejar, quéjate de cosas que puedas cambiar no de tu propios descuidos en el pasado.

Bueno, pasando la página, el título es “El tiempo no perdona ni al amor” ¿no? Les diré porque: Yo estoy enamorado. No se si se me irá, no lo sé. Ella está enamorada, no se tampoco si se le irá. Solo se que ella se me va.

¿Con quién me quejo yo? ¿Quién me reembolsa las lágrimas que se me van ahorita? Bueno, eso es hipócrita de mi parte, se me van las lágrimas, unas que realmente me esta gustando gastar (masoquista yo) y planeo quejarme. No señores, yo no me voy a quejar, yo más bien voy a dar las gracias. Gracias a no se quien, gracias, por haberla tenido. ¿Fue muy poco tiempo? Poco tiempo es mejor que ninguno. De ella aprendí mucho, no solo de ella, de la vida. Gracias a ella se me fueron muchos males, los perdí, ya no vuelven.Espero haberle causado el mismo efecto.

Compartimos bastante, y estoy seguro que ella también aprendió una o dos cosas de mi. Tal vez no de la mejor manera (no soy un buen maestro) pero que se entere ella que le dí todo lo que le pude dar. ¿Me quedé sin nada? No, sigo teniendo lo mismo, más lo que ella me dejó. Fueron dos, tres, los que sean meses maravillosos. Fue un tiempo en el que logré respirar como respiraba de niño, sin preocuparme de si el siguiente paso me haría caer. Fue un tiempo en el que… Bueno, las palabras no me bastarían…

Ella y yo nos amamos tanto, al punto en que nos dejamos ir. Que sean posesivos los que no quieren perder, yo perdí fue los malos ratos, con ella todo era una sonrisa. Incluso nuestras peleas terminaban en sonrisas, y en nosotros mirándonos como tontos, preguntándonos para que discutimos en primer lugar.

Ella y yo nos amamos hasta el punto en que sabemos que no nos hará bien obligarnos a estar juntos. Me perdonará quien se sienta ofendido, pero aprendí eso de ella: El amor no es dar sin esperar nada a cambio, es simplemente estar, darás cuando debas dar y se te dará cuando se te deba dar. Ni ella ni yo nos entregamos, quizás por miedo, quizás porque ya sabíamos en que terminaría, y sin embargo se que dimos el todo.

Bueno, me extiendo. A ella la voy a extrañar. A toda ella. A todo lo que hacíamos y a todo lo que se que nos falto hacer. Y es por esa misma nostalgia que avanzaré, es por esa misma nostalgia que espero que ella también lo haga.

Que la próxima vez que nos veamos, seamos otros, o seamos iguales, veamos que hemos avanzado, que somos mejores seres, personas y humanos. Espero el tiempo me preste un rato con ella mas temprano de lo que espero.

 

El tiempo no perdona ni siquiera a los que aman, son los que aman los que deberían perdonar al tiempo.

 

 

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Despedida

Hola.
Esta es, según lo veo, mi carta de despedida.
Esperaba la vida fuera más larga, esperaba las cosas fueran menos complicadas. Me equivoqué.
Olvidé lo que era sonreír, olvidé lo que era llorar, Olvidé muchas cosas.
No, no dejé de sentir, solamente comencé a hacerlo de manera distinta. De una manera que no entiendo.
Me voy del mundo, si es que al mundo realmente le importa, no lo sé, mi existencia se volvió aún más pequeña en estos últimos días.
Las cosas han llegado a complicarse de sobremanera, lo que ven mis ojos es lo que no entiende mi mente, lo que sufre mi corazón es lo que me nubla los sentidos.
Estoy divagando, olvido que me estoy despidiendo. Quiero hacerlo, quiero irme. Fundirme en ese misterio al que llamamos “no estar”.

¿La razón? Ella.
En ella encontré el por siempre, aunque se que nada dura más que el tiempo mismo, con ella encontré el elixir de la vida eterna, en su dulzura se me fueron los segundos, los minutos y las horas.
Se me fueron las razones para sonreír, sin ella, nada de lo que hago tiene valor, nada de lo que siento tiene sentido. Sin ella, nada de lo que recuerdo realmente paso.
Cambio mis sentidos, los volvió suyos, ella, llegó callada y sin mirarme, y cuando me miró me hizo olvidar lo que era sentir, si no estaba causado por ella y su mirada.
Las cosas que digo pierden sentido, me volví adicto y que puedo decir, volver será difícil, y se que parte de mi se irá cuando ella ya no esté, despídanse de mi mientras aún “existo”.
Ella se irá, el tiempo me dirá si la volveré a ver, el tiempo tan juguetón como los conocemos jugará con nosotros. Es mentira decir que todo es fácil sabiendo que el sol se apagará. Continuaré, pase lo que pase.
Me iré, me iré para volver el día que la vuelva a ver, me despido, dejaré mis penas para mi verdugo, la distancia.
Adiós.

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Escritorio de… ¿Que mes es?

Eeeh… ¿En que mes estamos? Ese es el problema de las vacaciones: ¡Se llevan la noción del tiempo!

De todas formas, he acá algunos screenshots de mi escritorio 😀

Konsole (Adentro alsi) y Goggles Music Manager, abajo AWN con DockbarX

Ando en un proceso de redescubrimiento musical (si, porque cualquiera cae que soy un conservador…) Este primer screen lo demuestra, los FF, Gorillaz y Megadeth, todos juntos por obra y gracia del Espíritu Santo.

AWN y una GRAN canción de una GRAN banda.

Se explica sola ¿no? Esa canción es brutal :’)

Opera mostrando el blog que tanto te gusta.

Todo esto en openbox 3.5 (o algo así). Razor-qt aún lo estoy arregando 😀

¡Hasta la próxima!

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El pasillo.

Hola. ¿Qué tal? ¿Cómo está todo?.

Espero bien, para todos ustedes…

Yo acá les vengo con algo así como una anécdota. Esto paso no hace mucho, y de verdad, espero no vuelva a pasar. No es algo que me haya impactado mucho, pero no lo hizo más que nada porque no le preste mucha atención al momento. Ahora que se repiten las circunstancias, me persigue el recuerdo.

Pasillo desde el baño a la cocina (iluminado con una lámpara)

La cosa fue así: Hace un tiempo, mi hermana estaba en esta casa, con mi mamá y yo. Se trajo además a su novio y a su hijo, una gran banda pues. Como el niño necesitaba un cuarto, le dieron el pequeño, mi mamá se quedo en el suyo y mi hermana y mi cuñado necesitaban privacidad, por lo que tomaron el mío. Yo, como buen samaritano (obligado, pero bueno al fin y al cabo) me pase a la sala, donde pusieron mi televisor, mi cama y la computadora. Tan cobarde que soy, tenía una lámpara prendida en todo momento, hasta justo antes de dormir. En una de esas noches, necesitaba ir al baño, que queda después de un pasillo. Fui y prendi la luz del pasillo, hice lo que tenía que hacer y regrese, sin apagar la luz del pasillo. Busqué agua en la cocina (prendiendo la luz) y anteponiéndome a la idea que antes de dormir tenía que bajar ese líquido. paso un rato y fui de nuevo al baño, con un hambre nada natural (estaba acostumbrado a tener un snack a esas horas, la cocina me quedaba cerca después de todo) que fuí a saciar. Descuidado como soy, no apague la luz del pasillo. Fui, me preparé un cereal y regresé a la sala a comérmelo. El perro sin embargo, parecía  distanciado, no se movía de donde estaba. A veces se quedaba un rato viendo hacía el pasillo, como si algo le llamara la atención. Cuando terminé y estaba listo para dormir, llevé el plato a la cocina. apagué la luz y me detuve en seco… La luz del pasillo estaba apagada… No había escuchado ninguna puerta abrirse, no había sentido a nadie moverse en el pasillo, el perro no se había alterado como siempre lo hace cuando alguien abre una puerta… Total, no presté atención y me dormí.

Pasillo desde la cocina al baño. (Esa luz es la que se apago)

Ahora que se fueron mi hermana y compañía y que vive una inquilina con nosotros, mi cuarto nuevo (el que solía ser de mi sobrino) lo están arreglando, la inquilina esta en el que solía ser el cuarto de mi hermana y la computadora está en la sala. De vez en cuando dejo las luces encendidas, pero con las preguntas aún en mi mente: ¿Qué veía el perro en el pasillo solitario? ¿Por qué andaba tan retraído? ¿Quién  apagó la luz aquella vez?

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Me falto una taza de café para escribir esto.

Hola.

Hoy me siento regular.

Les podría comentar como el cielo paso de azul a gris, pero eso sería molestarlos.

Comencemos de nuevo. Hola.

El cielo esta gris, no es cosa de todos los días, no es cosa del clima ni cosa de la hora.

Es cosa mía, estoy seguro.

Hoy siento que me apuñalaron en la espalda.

Hoy siento que las sonrisas eran falsas.

Hoy me siento equivocado del todo.

Mañana no sé.

Mañana seguro estaré de buen humor.

Mañana seguro me piden perdón.

Ayer las cosas no eran así.

Ayer todo era más simple.

Ayer podía sonreír.

Hace minutos me quitaron la sonrisa, que triste suerte de golpe súbito.

La familia es una mentira, lo certifico.

La mentira, no importa los motivos, es dolorosa, lo ratifico.

Estoy desahogándome, lo sé, pido perdón.

No es lo mío ser condescendiente, tampoco lo es llorar por las heridas.

No, hoy no pienso cambiar, pero si que pienso dudar un poco.

Me dijeron que los ignore, que ya no son mi familia.

Tomaré esas palabras como consejos, tomaré nota.

Ya olvide el punto, creo estar mejor.

Esto lo hago, diré una vez más, para desahogarme.

Extrañaré las risas, extrañare el calor.

La extrañaré a ella por las noches, aunque de día sigue siendo mía no será lo mismo.

Extrañaré, valga la redundancia, a ellos, los que no son lo que eran.

Acabo de leer todo esto, esta desordenado, son ideas vagas de un sentimiento doloroso

. Mejor así ¿Verdad? Mejor que se vaya la tristeza en lagunas mentales que a que se estanque en un pozo en mi corazón.

Hoy les prometo que los veré a la cara como si nada, pero tampoco fingiré mi sonrisa, seré frío, evitándome la mentira.

Chao.

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La chica en la vía

Al principio me dio miedo, ahora me da risa. Espero les cause el mismo efecto a ustedes.

La cuestión es esta: Estaba con mi mejor amigo en un viaje largo hacia… Bueno, ya ni recuerdo, solo se que el viaje de por si fue terrible.  Me habían advertido que la vía estaría peligrosa, no solo por la delincuencia, sino también por varias curvas que, si uno no conocía el lugar, podían causar más de un inconveniente.

Al principio todo fue bien, teníamos la luz del sol que nos indicara como debíamos ir por la carretera. Pasaron las horas y llego la tarde, debido a varios desvíos (gracias al mal estado del asfalto), llegaron a nosotros los primeros signos de la oscuridad de la noche. Créanme, aún yéndonos por zonas con menos deterioro, el camino parecía haber sido golpeado con un martillo hidráulico en toda su extensión. Nos detuvimos en una gasolinera para buscar algo de comer y llenar el tanque del auto (y bajar el nuestro propio).Por fin la luna asomaba en el cielo en su punto más alto. La media noche, me apuntaba mi reloj. Y ahí, justo en medio de la vía, la vimos: Una muchacha joven, de unos veinti tantos, con magulladuras en el rostro y los brazos (del tipo que causan los golpes) y con una herida en el cuello que se veía muy fea para ser superficial. ¿Cómo la detalle? Nos frenamos, por supuesto, una muchacha a esas horas de la noche en ese lugar era cosa preocupante. Le preguntamos que hacía allí, parecía desorientada, hablaba titubeando, como si no estuviera segura de sus respuestas. Al parecer un secuestrador la había llevado hasta allá, la había violado y dejado allí, en medio de la nada. Mi amigo y yo nos miramos el uno al otro, con la misma expresión de desprecio que se tiene cuando cuentan algo sobre Hitler o Stalin, el odio hacia esas bajezas de la humanidad. Le dijimos que se subiera, que la ayudaríamos con lo que pudiéramos cuando llegáramos a algún lugar. Asustada subió al auto, y emprendimos vía otra vez.

Hablamos de varias cosas dentro del auto, de su pasado, de su familia, de sus amigos y conocidos. Evitamos tocar el tema de su violación, aunque por como ella se expresaba, parecía que estaría dispuesta a hablar de todo, incluyendo cosas personales. Al rato, me pregunto la hora. Las una y media de la madrugada le respondí. Ella susurró algo, algo parecido a “Ya casi se cumple”. La intriga de mi amigo y yo surgió cuando al rato, en un tono desesperado, pregunto de nuevo la hora. Eran las dos de la mañana, le informe, acto seguido dijo con un tono un poco más desesperado “Falta poco”. Le preguntamos para que faltaba poco, pero miro a la ventana y nos ignoro. Con el trauma que había vivido, no quisimos presionarla, aunque estábamos tensos mi amigo y yo, ella sonaba como si en verdad fuera a suceder algo. Faltando unos kilómetros para llegar a un pueblo, nos pidió que nos frenaramos y que la acompañaramos, casi gritándolo dentro del auto, con lo que mi amigo y yo nos asustamos, pensamos que ella nos iba a llevar hacia una de esas emboscadas que montan los secuestradores, pero se puso tan histérica que no tuvimos otra opción que bajarnos y seguirla, mi amigo se llevo un arma que tenía en la guantera por si acaso. La seguimos por un terreno vacío durante varios minutos, con una distancia considerable de por medio, mientras le hacíamos preguntas ella solo respondía con un “Vengan y verán, falta poco” muy agitado y casi gritado. Por fin llegamos a lo que parecía las ruinas de una casa, entramos con ella, parecía saber adonde iba, y finalmente nos llevo a una habitación. El olor era horrible, pero soportable, ella nos pedía que no la dejáramos, finalmente llego a un montón de trapos que estaban sobre algo y lo destapó: Era un cadáver.

Mi amigo y yo nos sorprendimos, ella solo se quedó arrodillada ante el cuerpo, viéndolo como si fuera lo más normal del mundo. Nos pidió la hora. Eran las 2:45 am. Ella dijo:

– Fue hace un año. -casi susurrando- Si, todo un año.

-¿Un año de qué? -Le pregunto mi amigo- ¿Por qué sabes que esto estaba acá?

-Porque…-dijo ella muy bajo, casi ni se oyó. Parecía a punto de llorar- Porque…

-¿Porque qué? -Le dije, el impacto de ver el cadáver apenas me dejo para decir eso- ¿De quién es ese cuerpo?

-Es mío… Hace un año… Me morí… -dijo llorando- Estoy muerta… Me violaron y mataron… Todo hace un año…

Mi amigo y yo nos miramos el uno al otro, ambos teníamos la sensación que algo malo iba a ocurrir. Miramos de nuevo a la chica y esta volteo, su cara parecía demacrada, su piel de una palidez espectral paso al verde amarillento de la putrefacción y sus ojos, antes blancos como perlas con un centro oscuro, se tornaron completamente negros, sin fondo.

-¿Me acompañan?

Se acerco a nosotros casi sin caminar, levitando, volando y atrayéndonos hacia lo que sería una muerte segura. Corrimos. No supimos hacia donde, solo corrimos. No miramos hacía atrás, simplemente olvidamos que teníamos ojos y dejamos que la adrenalina fluyera. Al fin llegamos al auto, subimos y nos fuimos, con la sensación que el espectro aún estaba tras nosotros, incluso cuando por fin llegamos a un pueblo cercano.

Pasamos la noche en el auto, no teníamos dinero para nada. Al amanecer, fuimos a un local a desayunar, no supimos porque, contamos la historia. Todos nos miraron como si no fuera cosa nueva.

La chica fue violada y asesinada, no era nada nuevo, pero su fantasma aún busca lo que no tuvo en vida, alguien que la acompañara. Al parecer, la chica siempre fue solitaria, le gustaba encerrarse en el día y salir de noche. En uno de esos paseos le paso lo que le paso. Aún busca quien la acompañe, así sea hacia al más allá.

¿Por qué me da risa? Es sorprendente lo que hace la gente para no estar sola, ¡incluso los fantasmas les gusta tener compañía!

Ya saben, tal vez los espantos no sean malos, tal vez solo quieren que alguien los acompañe en el más allá. Eso si, no se dejan llevar antes de tiempo…

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